Muchas integraciones fallan no por la tecnología, sino por una mala definición del flujo.
Qué conviene dejar claro desde el principio
- qué sistema manda
- cuál recibe
- qué dato es la fuente de verdad
- cómo se registran errores
- qué ocurre si una parte falla
Reintentos y trazabilidad
Si una integración no deja trazabilidad ni contempla reintentos, tarde o temprano se vuelve difícil de mantener.
Conclusión
Una integración buena no es solo conectar dos cosas. Es diseñar bien el flujo y prever fallos.